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Leo Woodall da en la tecla en "Tuner"
Cuando el británico Leo Woodall leyó por primera vez el guión de "Tuner", el primer film de ficción del oscarizado director Daniel Roher, no tuvo dudas, quería comenzar a filmar de inmediato.
La cinta, que se estrenó esta semana en Estados Unidos, es una mezcla de romance, drama y suspenso que la estrella emergente de 29 años recibió como "un papel soñado".
"Tuner" relata la historia de Niki (Woodall), un prodigio del piano que tuvo que abandonar la música al desarrollar hiperacusia, una condición auditiva que exacerba la sensibilidad a los sonidos.
Su vida transcurre en una rutina monótona como aprendiz de afinador de pianos, oficio que le enseña el carismático y parlanchín Harry, una especie de figura paterna interpretado por Dustin Hoffman.
La trama se complica cuando Niki utiliza su sensibilidad para abrir una caja fuerte, en un intento de sacarse de encima a una banda que casualmente está robando una casa en la que él trabaja.
Las presiones de la vida y una oferta delictiva lo pondrán en una encrucijada, al tiempo que encuentra el amor en una ambiciosa pianista encarnada por Havana Rose Liu.
"Sabía que era una película que realmente disfrutaría", dijo Woodall a AFP.
Para meterse en la piel de Niki, Woodall practicó piano durante meses, algo que no solo le enseñó disciplina, sino que lo acercó a un instrumento por el cual siempre se había sentido atraído.
"Fue desafiante y estresante, pero también fue una hermosa oportunidad", comentó el actor de "The White Lotus".
"Es uno de los privilegios de hacer lo que hacen los actores: aprendes habilidades que de otra manera no aprenderías".
Bajo la dirección de Roher -quien conquistó un premio de la Academia por el documental "Navalny", sobre el fallecido opositor ruso Alexei Navalny-, Woodall y Hoffman van de piano en piano, con una química que evoca ternura y risas.
Cuando las cámaras rodaban, "simplemente pasábamos el rato", dijo.
"Entendimos nuestros personajes y nuestra dinámica, y cómo ellos se comunican entre sí (...) Creo que conectamos de inmediato", agregó el joven actor que elogió la ligereza de Hoffman, de 88 años. "Él hace que todo se sienta aún más vivo".
- "Poderoso" -
Parte del éxito de "Tuner" es que Woodall pone al público en los zapatos, o mejor dicho, en los oídos, de Niki.
El actor se preparó para el rol tratando de entender lo dolorosa que la hiperacusia podía llegar a ser, pero compartió el crédito de transmitir el efecto con Johnnie Burn, el diseñador de sonido de la cinta.
Para Burn, el proyecto tenía un componente personal ya que padeció esta sensibilidad extrema al sonido durante meses tras un accidente doméstico a los 19 años.
Burn, quien conquistó un Óscar con la bélica "Zona de interés", trabajó la película como si fuese una pieza musical.
"Cuando caminan por las calles de Manhattan, los pájaros cantan una pequeña melodía, y yo quería que todo estuviera ahí sin que uno se diera cuenta", dijo a AFP.
Para lograr que el público perciba el mundo como Niki, el sonidista jugó con el volumen.
La ventaja de trabajar en una historia de este tipo, dijo Burn, es que el sonido genera una reacción más rápida que la imagen.
"Por eso confías más en el sonido. Si las imágenes dicen una cosa y el sonido dice otra, el sonido es lo que crees", comentó.
"Y eso hace que sea enormemente poderoso tener una película que depende en gran medida del sonido para contar su historia, porque lo crees".
D.Lopez--AT