-
Buenos Aires convoca una audiencia sobre el aumento del subte para 2027
-
Pilar Alegría responde al PP tras un cruce de mensajes en X
-
El Hierro declara la emergencia social ante el aumento de llegadas migratorias
-
La Fiscalía Europea investiga un posible fraude en fondos del AVE Madrid-Sevilla
-
La enfermedad gana visibilidad pública y transforma su representación social
-
El calor extremo eleva los riesgos durante el embarazo
-
La derecha mediática centra de nuevo su atención en el caso del Peugeot
-
Àgueda Micó busca un grupo valenciano propio en el Congreso
-
PP y Vox plantean revisar las bajas y limitar la capacidad sindical ante huelgas
-
PP y Vox impulsan una orientación conservadora del Tribunal Constitucional
-
La suspensión del voto a descendientes del exilio desborda el calendario del Supremo
-
Sindicatos denuncian obstáculos para pactar servicios mínimos de la huelga del 11N
-
Controladores de Metro de Madrid alertan de carencias de seguridad y personal
-
Dan Buettner vincula la longevidad con el movimiento cotidiano y la dieta
-
La reflexión de Saint-Exupéry sobre los recuerdos, el dinero y la felicidad
-
Un funcionario jubilado destaca la estabilidad y la pensión del empleo público
-
La Isla de las Palomas reúne historia fenicia en el extremo sur de Europa continental
-
Real Madrid visita al Valencia por la jornada 12 de LaLiga
-
Pablo Guede viajará con Alianza Lima pese a su suspensión de dos fechas
-
Sporting Cristal vs. ADT: horario y transmisión del partido en Tarma
-
Sporting Cristal visita a ADT por la fecha 16 del Torneo Clausura
-
Horóscopo de Josie Diez Canseco para el sábado 7 de noviembre
-
Sinuano Noche: el 3004 y la quinta balota 7 ganan el sorteo del 6 de noviembre
-
Melanie Martínez afirma que su hija retomó el vínculo con Christian Domínguez
-
Santos Bravos estrena Ella es el Hechizo, canción inspirada en Hechizo
-
Florcita Polo reaparece tras denunciar a su pareja por un grave delito
-
Milett Figueroa explica cómo filmó una escena con Carlos Alcántara en La Gran Sangre
-
Ángela Alejos pronostica al campeón del fútbol peruano
-
Ke Personajes vuelve a Lima con un concierto de sus principales éxitos
-
JNE aclara quién asumiría la Alcaldía de Lima en lugar de Rafael López Aliaga
-
Sporting Cristal evaluaría una terna extranjera para una eventual final
-
Universitario confirma la lesión de Lisandro Alzugaray y detalla su recuperación
-
Lotería de Medellín: el 5609 de la serie 266 gana el sorteo 4860
-
Lovehoney lanza calendario de adviento para parejas por £119 con ahorro de £368
-
La boda de la presidenta de Anthropic reveló un ritual inusual con peluches
-
Familia demanda a Google por negligencia en la protección de menor contra suicidio vía IA
En Gaza, el Mundial abre un halo de luz en medio de la oscuridad
En medio de un mercado sumido en la penumbra, una gran pantalla atrae todas las miradas, raro punto de luz en una Franja de Gaza que lleva meses a oscuras debido a la escasez de electricidad.
Decenas de hombres y jóvenes observan conteniendo el aliento el partido Bélgica-Egipto de la primera fase del Mundial 2026, uno de los duelos más esperados por los aficionados palestinos al fútbol, impacientes por ver las proezas de su ídolo, el "Faraón" Mohamed Salah.
El empate (1-1) no les desanima; algunos suben a hombros de sus amigos, otros ondean enormes banderas egipcias.
Al término de la tarde, el ambiente de Mundial se había contagiado por todo el barrio de Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, y las sonrisas se propagaban en medio de las ruinas omnipresentes luego de más de dos años de guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas.
- Evadirse -
"La Copa del Mundo no es un evento anodino cualquiera para los gazatíes", explica a la AFP Mustafa Siam, miembro de la Federación Palestina de Fútbol, cuyo presidente no obtuvo el visado para Estados Unidos y Canadá, dos de los países anfitriones del Mundial.
"Los aficionados palestinos tratarán de seguir los partidos y de olvidar sus preocupaciones y su dolor", asegura este hombre con chaqueta roja, color de la selección palestina.
De hecho, varios propietarios de los pequeños cafés que han florecido en la Franja de Gaza se afanan en recrear el ambiente de las grandes citas anteriores.
y no les faltan clientes a pesar de la miseria y la pesadumbre que reinan en el ambiente.
En Zawaïda, en el centro de la Franja, hay un establecimiento rudimentario instalado bajo la lona de un campamento improvisado para desplazados que ofrece una retransmisión en una pequeña pantalla.
Los comentarios de los espectadores se entremezclan con el zumbido de un generador.
Un cliente, Abdalá al-Attar, explica que intenta recuperar el ambiente del fútbol, "que a los pequeños y a los mayores les encanta" en Gaza.
"Nunca he asistido a un partido de la Copa del Mundo en un estadio", señala. "En Gaza no podemos asistir a un partido en un estadio (en el extranjero), porque vivimos bajo un bloqueo asfixiante".
En efecto, el territorio se halla cerrado, salvo algunas evacuaciones aisladas por razones médicas, y ello a pesar del alto el fuego que entró en vigor en octubre de 2025.
En la ciudad de Gaza, Mazen al-Ghoul, de 27 años, también vio la ceremonia de apertura del Mundial, pero confesó haber sentido una especie de "opresión" ante las imágenes.
- Éramos felices -
"El mundo vive y disfruta de la vida, mientras que nosotros no tenemos ni siquiera techo, escuela o electricidad para poder ver los partidos", señala.
En primera línea ante el mar, varios pequeños cafés ofrecen los partidos, pero los generadores a menudo dejan de funcionar para enojo de los espectadores.
Los camareros tienen que ingeniárselas para poner en marcha aparatos obsoletos, conectados con cables eléctricos gastados, y con los dedos cruzados para que resulte.
Varias personas preguntadas por la AFP evocaron su recuerdo del Mundial anterior, en 2022 en Catar, cuando se instalaron pantallas en el estadio Palestina y en el estadio Yarmuk, en Ciudad de Gaza, donde miles de aficionados se reunían para presenciar los partidos nocturnos.
Otros locales de hostelería donde la gente acudía a ver el fútbol, como el café Estambul, fueron destruidos durante la guerra.
Marouane al-Cheikh, de 30 años, que vive actualmente en una tienda de campaña, recuerda que había presenciado la precedente edición del torneo con sus amigos en diferentes cafés de moda en Gaza.
"Éramos felices", rememora. "Ya no percibo ese entusiasmo, miro los partidos en un café instalado bajo un toldo, hoy somos miserables, nuestra visión del mundo ha cambiado, no sólo del fútbol".
- "Válvula de escape" -
Para reencontrar la pasión por el balón, quizá haya que apostar por una playa de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza. Allí se juega otro Mundial, lejos de las pantallas.
Unos jóvenes se lanzan a correr, algunos descalzos, bajo las órdenes de un entrenador amateur que improvisa ejercicios entre gritos.
"El fútbol es la única válvula de escape", considera Mohamad Abu Tah, uno de los entrenadores de un equipo formado de forma casi espontánea bajo la motivación del Mundial.
"Nuestro Mundial comienza en una tierra destruida, arrasada, llena de sufrimiento y de heridas", exclama Jaber al Bachiti, su colega, al mencionar a los jugadores amputados, los estadios destruidos y las numerosas penurias.
No hay gradas, pero sentados sobre trozos de bloques de hormigón dispuestos alrededor de la cancha, varias personas observan entretenidos como si de la final del Mundial se tratase.
O.Gutierrez--AT