-
En los "Altos de Trump", los israelíes quieren a Trump pese al acuerdo con Irán
-
Los moscovitas aprenden a vivir bajo el fuego ucraniano
-
Conmovedor adiós a la artista francoiraní Marjane Satrapi en París
-
Montañista nepalí relata cómo sobrevivió una semana perdido en el Everest
-
Una nueva ola de calor primaveral sacude Europa
-
Macron critica los "centros de retorno" para migrantes, y su soporte con fondos de la UE
-
El gobierno francés activa célula de crisis por ola de calor
-
Italia reacciona con indignación a comentarios de Trump sobre Meloni
-
Detienen a un hombre acusado de espiar para Rusia a una fábrica francesa de drones
-
Encarcelados dos hombres en Reino Unido por incendios presuntamente alentados por Rusia
-
Israel y Hezbolá acuerdan un alto al fuego en Líbano, con el acuerdo EEUU-Irán en vilo
-
México inauguró el vagón de dieciseisavos y Brasil necesita un festín ante Haití
-
La epidemia de ébola se propaga rápidamente en la RDC, advierte la OMS
-
El ministro italiano de Exteriores anula su visita a EEUU tras unas declaraciones "ofensivas" atribuidas a Trump
-
Francia juzgará al líder de la selección marroquí Achraf Hakimi por violación
-
Un centenar de guerrilleros entrega las armas en acuerdo con Petro en Colombia
-
Un hospital de Milán pone a prueba un robot que promete liberar tiempo al personal sanitario
-
Apenas firmado, el acuerdo Irán-EEUU amenazado por la violencia en Líbano
-
¿Las reformas aprobadas en Cuba pondrán fin a la crisis y calmarán a Trump?
-
Gobierno interino de Venezuela y oposición se reúnen con el respaldo de EEUU
-
El principal negociador de Irán condiciona cualquier discusión con EEUU a las "líneas rojas" de Teherán
-
Burnham entra en el Parlamento británico y comienza batalla laborista por derrocar a Starmer
-
Tres muertos en un ataque de EEUU contra un barco de presuntos narcos en el Pacífico
-
Cuanto menos ayuda al desarrollo, más migraciones, advierte la OIM
-
Francia juzgará al líder de selección marroquí Achraf Hakimi por violación
-
La UE creará nuevas herramientas para enfrentar la avalancha de exportaciones de China
-
La fiscalía colombiana llama a indagatoria al expresidente Uribe por masacres de paramilitares
-
Carmen Cid, el exilio de por vida de los "Niños de la Guerra" de España
-
EEUU e Irán aplazan sus negociaciones previstas en Suiza
-
"Cielito lindo" se seguirá cantando en un Mundial que entra en modo decisivo
-
Andy Burnham, la voz del norte de Inglaterra que puede destronar a Starmer
-
Rival del primer ministro británico gana comicios clave que le allanan el camino para desafiarlo
-
El vicepresidente de EEUU pospone su viaje a Suiza para las negociaciones con Irán
-
Canadá y Suiza arañan los dieciseisavos de un Mundial sin tiempo para lamentos
-
El neozelandés Payne se une al Olimpia de Paraguay tras hacerse famoso en Instagram
-
Las principales reformas económicas aprobadas en Cuba
-
Cuba aprueba paquete de reformas de libre mercado en un giro económico sin precedentes
-
Cierran colegios electorales en elección legislativa decisiva para Starmer
-
Líder supremo de Irán aprobó acuerdo mientras EEUU levanta bloqueo naval
-
Policía brasileña allana domicilio de aliado de Lula sospechoso de lazos con escándalo bancario
-
La Casa Blanca se despide del Air Force One y espera su reemplazo catarí
-
La guerra en Irán deja intacta a la república islámica y a una oposición dividida
En el altiplano de Perú, la desesperanza marca la elección presidencial
Bajo el sol abrasador del altiplano peruano, Dominga Quenta, de 78 años, clasifica papas en el suelo con sus manos ásperas, como lo ha hecho toda su vida. Esta campesina aimara ya no espera nada de Lima.
A pocos días de la segunda vuelta presidencial entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, Quenta dice que ya no cree en las promesas de los políticos.
"Nadie me va a dar un sol (centavo). Con mis manos trabajo", dice esta habitante de la comunidad de Caritamaya, cerca del lago Titicaca, en la región de Puno, a casi 4.000 metros de altitud.
Su esposo, Rufino Cutipa, de 75 años, asiente: "Aquí nadie viene, nadie nos ve, nosotros vivimos por nuestros propios medios".
Unas cuantas vacas y ovejas pastan cerca del pozo que abastece de agua tanto al ganado como a la pareja. Alrededor de su casa de adobe, la llanura amarillenta se extiende hasta las colinas del Altiplano.
En las parcelas vecinas, mujeres vestidas con trajes tradicionales, algunas descalzas, golpean la tierra con picos para cosechar las últimas papas de la temporada.
Más de un tercio de la población de la región vive en pobreza, según datos oficiales.
La desilusión de Quenta y Cutipa no beneficia, en todo caso, a la hija del expresidente autocrático Alberto Fujimori (1990-2000), candidata a la presidencia por cuarta vez.
"El papá mucho tiempo ha gobernado, la hija debe dejar a otros", opina Quenta, mientras se alisa la pollera de color rojo vivo, la amplia falda tradicional de las andinas.
Al igual que esta pareja, muchos en la región votarán por Sánchez, más por rechazo al fujimorismo que por convicción.
"Aquí hay muchas heladas, es muy duro. No queremos que los hijos vivan aquí. Todos se fueron", explica la mujer de rostro curtido, refiriéndose a sus cuatro hijos.
Uno de ellos, César Cutipa, de 45 años, es ingeniero electrónico en Puno, la capital regional, a una hora por carretera.
De visita en la casa de sus padres, cuenta con la voz quebrada que ellos vendieron una vaca y una oveja para que pudiera ir a la escuela.
Para él, Sánchez, exministro y congresista, es "el mal menor". "No creo que cambie mucho" la situación, afirmó.
En la primera vuelta de las presidenciales del 12 de abril, Sánchez obtuvo en esta región el 27% de los votos frente al 2,9% de Fujimori. A nivel nacional, los dos sumados no llegaron al 30%.
- La represión de 2023 -
La desconfianza hacia el poder central aumentó luego de que en diciembre de 2022 el Congreso destituyera al entonces presidente Pedro Castillo cuando intentó disolverlo.
En la región, muchos siguen viendo a ese exmaestro, cuyo legado político reivindica Sánchez, como símbolo de una esperanza de cambio que fracasó.
Su caída desencadenó manifestaciones durante tres meses que dejaron más de 50 muertos, 18 en un solo día en Juliaca, gran ciudad comercial a una hora en auto de Puno.
Jhamileth Aroquipa tenía 17 años. La alcanzó una bala cuando salió, entre calles bloqueadas, a buscar comestibles para abastecer la pequeña tienda de su madre.
Estudiaba psicología. Su horario universitario sigue colgado en la pared de su habitación.
"El único error fue salir a la calle", dice entre lágrimas su madre Dominga Hancco, de 44 años, en su casa de ladrillos en un barrio de Juliaca con calles de tierra llenas de baches.
"Son tres años, más de tres años, y no hay justicia", lamenta esta mujer de largas trenzas. "El Estado, cuando el pueblo reclama, nunca responde. Solo nos calla, solo nos mata".
Para ella, la candidata de derecha representa al mismo poder que reprimió las manifestaciones y votará por Sánchez. "No hay otro", dice. "Keiko no nos representa. Nos va a callar totalmente", agrega.
Paulo Vilca, del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), explica que este voto se inscribe en una tradición del sur andino favorable a los candidatos que prometen cambios, al sentirse marginado porque los beneficios del crecimiento se han concentrado sobre todo en la costa.
En la segunda vuelta, Sánchez se convirtió en "el dique frente al fujimorismo", resume el experto.
Pero el dique tiene grietas. Efraín Vilca, taxista y propietario de un barco turístico en el Titicaca, ve en Keiko Fujimori una oportunidad de auge turístico. "Hay muchos votos escondidos", dice.
D.Lopez--AT