-
Sporting Cristal vs. ADT: horario y transmisión del partido en Tarma
-
Sporting Cristal visita a ADT por la fecha 16 del Torneo Clausura
-
Horóscopo de Josie Diez Canseco para el sábado 7 de noviembre
-
Sinuano Noche: el 3004 y la quinta balota 7 ganan el sorteo del 6 de noviembre
-
Melanie Martínez afirma que su hija retomó el vínculo con Christian Domínguez
-
Santos Bravos estrena Ella es el Hechizo, canción inspirada en Hechizo
-
Florcita Polo reaparece tras denunciar a su pareja por un grave delito
-
Milett Figueroa explica cómo filmó una escena con Carlos Alcántara en La Gran Sangre
-
Ángela Alejos pronostica al campeón del fútbol peruano
-
Ke Personajes vuelve a Lima con un concierto de sus principales éxitos
-
JNE aclara quién asumiría la Alcaldía de Lima en lugar de Rafael López Aliaga
-
Sporting Cristal evaluaría una terna extranjera para una eventual final
-
Universitario confirma la lesión de Lisandro Alzugaray y detalla su recuperación
-
Lotería de Medellín: el 5609 de la serie 266 gana el sorteo 4860
-
Lovehoney lanza calendario de adviento para parejas por £119 con ahorro de £368
-
La boda de la presidenta de Anthropic reveló un ritual inusual con peluches
-
Familia demanda a Google por negligencia en la protección de menor contra suicidio vía IA
-
Estudio de la AÖC: Las amistades como pilar invisible del cuidado infantil
-
'Hanuman Ansh' llega a SonyLIV tras superar los ₹342 millones en taquilla
Una inmersión entre dos continentes en Islandia
Situada entre las placas tectónicas norteamericana y euroasiática, en la encrucijada de dos continentes, la Falla de Silfra, en Islandia, es uno de los lugares de buceo más famosos del mundo, popular entre los turistas que se aventuran en sus aguas heladas cada verano.
En el corazón del Parque Nacional de Thingvellir, al borde de uno de los mayores lagos de Islandia, los corredores de roca sumergida forman profundas cavidades entre los dos continentes, que se alejan el uno del otro unos dos centímetros cada año.
Los reflejos anaranjados se mezclan con varios tonos de azul en la grieta de más de 60 metros de profundidad.
La arena beige y el verde fosforescente de las algas completan la paleta de colores.
La falla y todo el valle circundante se encuentran en la dorsal mesoatlántica, que atraviesa Islandia, lo que la convierte en una de las zonas volcánicas más activas del planeta.
Silfra se formó por un terremoto hace más de dos siglos y sus aguas claras proceden del deshielo del glaciar Langjökull.
Con una duración de varias décadas, recorre un túnel de acuíferos subterráneos de unos 50 kilómetros de longitud.
"Este sistema de filtración a través de las rocas volcánicas (...) nos proporciana un agua súper clara", explica a la AFP Thomas Gov, un instructor de buceo francés.
- 2 a 3 grados -
La visibilidad bajo el agua puede superar los 100 metros y el espectáculo de luz y oscuridad es hipnótico.
"Cuando entramos en el agua, fue...", dice Brynjólfur Bragason, uno de los pocos islandeses entre los turistas presentes, sin lograr terminar su frase. "Increíble", añade su esposa Hildur Orradóttir.
Antes de entrar en el agua, hay que ponerse un traje de neopreno, guantes, gafas y aletas.
Este equipo permite mantenerse seco y flotar tranquilamente en la superficie en aguas de entre 2°C y 3°C durante todo el año.
Sólo se mojan una parte de la cara y las manos.
"Se nota enseguida en los labios: se entumecen al cabo de un rato y se siente como un hormigueo", dice Ian Zavatti, de 13 años.
"El agua nos entra en las manos, pero no es tan terrible, es soportable", añade el adolescente neoyorquino.
El snorkel es la actividad más popular, pero los más experimentados y certificados pueden bucear con una botella hasta una profundidad de 18 metros.
E.Rodriguez--AT