-
Líder supremo de Irán aprobó acuerdo mientras EEUU levanta bloqueo naval
-
Policía brasileña allana domicilio de aliado de Lula sospechoso de lazos con escándalo bancario
-
La Casa Blanca se despide del Air Force One y espera su reemplazo catarí
-
La guerra en Irán deja intacta a la república islámica y a una oposición dividida
-
Un hombre fallece en plena ola de calor en Francia
-
Estados Unidos levanta su bloqueo naval contra Irán
-
El marfileño Wahi es autorizado a entrar en Canadá para juego del Mundial
-
París otorga la ciudadanía honoraria a civiles y periodistas palestinos
-
Preventas del Grand Theft Auto VI empiezan la próxima semana
-
Un nuevo caso de rechazo de visado priva al marfileño Wahi de jugar contra Alemania
-
La policía brasileña investiga a un aliado de Lula por lazos con un escándalo bancario
-
Trump arremete contra quienes critican el acuerdo con Irán
-
Francia se sumerge en una ola de calor con el baño autorizado en los canales de París
-
La economía de Cuba necesita "cambios urgentes" para superar la crisis, dice el presidente
-
El líder de una red de tráfico de cuernos de rinoceronte es condenado a pagar ima multa en Sudáfrica
-
Con Trump no falta material para chistes, dice comediante Jordan Klepper
-
Nuevo caso de rechazo de visado priva a marfileño Wahi de jugar contra Alemania
-
Acuerdo entre EEUU e Irán demuestra que las armas nucleares son "estratégicamente irrelevantes", según ICAN
-
El rey de España y Sheinbaum se reunirán en México el 25 de junio
-
Israel rompe el contacto con la jefa de la diplomacia de la UE por comentarios sobre el "apartheid"
-
Imputadas las dos hijas de Zapatero en la causa contra el expresidente del Gobierno español
-
El Partenón de Atenas recupera el esplendor del siglo XIX tras ser restaurado
-
El boom de la IA elevará el precio de los iPhone, anticipa el jefe de Apple
-
El Real Madrid ficha al defensa francés Ibrahima Konaté
-
Aulas que queman: España se preocupa por el calor en sus centros educativos
-
El Banco de España revisa al alza su previsión de inflación en 2026, hasta el 3,6%
-
Cae una red que traía venezolanas a España para prostituirlas
-
EEUU e Irán comenzarán a negociar el viernes la aplicación de su acuerdo
-
En Gaza, el Mundial abre un halo de luz en medio de la oscuridad
-
Muere a los 35 años la actriz Daveigh Chase, voz de Lilo en "Lilo y Stitch"
-
Costa Rica captura al dirigente de un equipo de fútbol acusado de narcotráfico en EEUU
-
Cristiano, Lamine... No hay tiempo de lamentaciones en el Mundial
-
Objetivo número 1 para México: ganar a Corea del Sur y asegurar la primera plaza
-
Cristiano Ronaldo, una estrella apagada frente al brillo de Messi
-
El Partido Comunista de Cuba aprueba reformas hacia una mayor economía de mercado
-
Ucrania incendia refinería y perturba aeropuertos en su mayor ataque a Moscú en dos años
-
El líder de Taiwán dice esperar "lo antes posible" una venta de armas de EEUU por 14.000 millones
-
EEUU anuncia una reevaluación de su despliegue militar en Europa
-
Elección determinante en el norte de Inglaterra para el futuro de Starmer
-
Moscú enfrenta un ataque ucraniano con drones a "gran escala", dice su alcalde
-
EEUU e Irán firmaron un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio
-
China se dispone a endurecer las normas del sector de la entrega de comida a domicilio
-
Últimos acontecimientos del Mundial de Norteamérica 2026
-
EEUU e Irán firmaron acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio
-
Impulsando las cadenas de suministro líderes: 9 clientes de OMP, incluidos en el Top 25 de Gartner 2026
-
U.S. Polo Assn. presenta su colección primavera-verano 2027 en la 110.ª edición de Pitti Immagine Uomo
-
Raúl Castro respalda reformas económicas en Cuba
-
Del G7 a Versalles: la relación chapada en oro entre Macron y Trump
-
EEUU e Irán ratifican que firmaron acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio
Los criadores de renos de Laponia en guerra contra los parques eólicos
En la cima de una montaña, los hermanos Jama se mueven entre turbinas eólicas que se extienden hasta donde llega la vista, en un terreno que solían utilizar para que sus animales pasten en invierno. Con cambio climático o sin él, para estos criadores de renos las turbinas tienen que desaparecer.
"Antes, el área era perfecta para nuestros renos. El lugar era inmaculado, no había sufrido la actividad humana. Ahora, todo ha quedado arruinado por años", se lamenta Leif Arne, el más joven de los hermanos, junto a su vehículo todoterreno.
A ambos lados del círculo polar ártico, miembros de la minoría sami del norte de Europa se oponen con vehemencia a los parques eólicos a gran escala y otros proyectos de infraestructura "ecológica", que amenazan sus medios de vida e invaden sus tradiciones ancestrales.
Se trata de la clásica historia de David y Goliat. Y la minoría sami tal vez puede ganar al final.
En un veredicto revolucionario dado a conocer en octubre, la Corte Suprema noruega decidió que dos parques construidos en la península de Fosen (este de Noruega) violaban los derechos de seis familias sami, entre ellas la de los hermanos Jama, y les impedían practicar su cultura, contraviniendo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas.
Con otras cuatro instalaciones vecinas más pequeñas, Storheia y Roan constituyen el mayor parque eólico terrestre de Europa, con una capacidad total de 1.057 MW, suficiente para suministrar energía a más de 170.000 hogares.
Los 11 jueces de la Corte Suprema declararon inválidos los permisos operacionales y las autorizaciones de expropiación para la construcción de 151 turbinas eólicas. Pero no hicieron ninguna referencia a lo que pasará ahora con la infraestructura.
Para los hermanos Jama, cuya familia se ha dedicado a la cría de renos durante generaciones, no hay duda alguna: "Esas turbinas eólicas deben ser desmanteladas".
Los Jama dicen que el parque eólico Storheia, terminado en 2020, los priva de los tres terrenos de pastoreo de invierno, que usan de manera alternativa.
Los renos son nómadas que se mueven, según la estación del año, en busca de líquenes, su principal fuente de nutrición, especialmente en invierno. Si son perturbados por las turbinas, van a buscar a otra parte.
- Ni un reno a la vista -
Con su lazo atado al hombro, el mayor de los hermanos, John Kristian, observa con sus binoculares el vasto horizonte cubierto de nieve.
Ni un reno a la vista.
"Es imposible para el reno venir aquí ahora, con todas las perturbaciones provocadas por el giro permanente de las turbinas, que los asustan. Y además hacen mucho ruido", dice.
"También hay estacionamientos, carreteras, cruces de caminos... La naturaleza ha sido destruida completamente aquí. Ya no quedan más que rocas y guijarros", añade.
Antes de la decisión de la Corte Suprema, un tribunal inferior había recomendado que la pérdida de terreno podía ser compensada financieramente para que los criadores pudiesen comprar forraje para sus animales.
Ellos rechazaron totalmente esa opción.
"Los renos deben encontrar ellos mismos su alimento. Si se les suministra, ya no será un pastoreo tradicional", dice Leif Arne.
Si no se hace nada, la falta de tierras de pastoreo significa que la familia Jama tendrá que reducir el tamaño de su rebaño, cuya exacta magnitud no revelan públicamente porque "sería como difundir en la radio cuánto dinero tiene uno en el banco".
A los 55 años, Leif Arne lucha ahora para llegar a fin de mes con sus ingresos.
Dijo al tribunal que su negocio dio un beneficio de unas 300.000 coronas (30.000 euros, 34.000 dólares) en 2018.
Reducir el rebaño amenaza la viabilidad de su trabajo.
Mientras tanto, las turbinas eólicas siguen girando a pesar de la decisión judicial.
"Tomamos la decisión de la Corte Suprema muy en serio (...) Nosotros por supuesto queremos rectificar la situación", afirma Torbjorn Steen, portavoz de Fosen Vind, el consorcio que opera la mayor parte de los parques eólicos.
"El siguiente paso es definir las condiciones de operación que garanticen que podemos hacer funcionar las turbinas sin perjudicar los derechos de los criadores o amenazar su rebaño. La prioridad para nosotros es dialogar con los criadores", señala.
- Dilema dantesco -
El Estado noruego, principal accionista del criticado proyecto a través del grupo energético estatal Statkraft, se encuentra en aprietos.
¿Cómo hace para respetar la decisión legal y proteger los derechos de los sami sin comprometer sus enormes intereses económicos ni atrasar aún más su transición verde?
Las seis plantas eólicas tienen un valor de más de 1.000 millones de euros (unos 1.130 millones de dólares).
Storheia y Roan produjeron más de 20% de la energía eólica producida en Noruega en 2020, según Fosen Vind.
De momento, el ministerio de Petróleo y Energía, que otorgó las concesiones, ha dicho que se necesita más información.
"No hemos decidido si las instalaciones pueden permanecer parcial o totalmente", dijo a AFP la ministra Marte Mjos Persen.
Esto ha provocado frustración en los sami, que ven el retraso como una maniobra dilatoria que permite seguir operando las turbinas, o incluso como una forma de evadir el veredicto.
"El Estado debe reconocer que se han cometido errores graves los últimos 20 años, y lo puede hacer pidiendo disculpas", comentó Silje Karine Muotka, presidenta del Sameting, el parlamento de los sami noruegos.
"Y tiene que seguir con acciones concretas: el permiso de operación debe ser cancelado, las turbinas deben ser desmanteladas y la zona tiene que ser restaurada, replantada y devuelta a los criadores", declaró a AFP.
Cada día que pasa, Sissel Stormo Holtan, una criadora de 40 años, pierde un poco más de fe en el sistema legal.
Esta mujer se enfrentó al parque eólico Roan y ganó, o al menos eso creyó.
"Nada ha cambiado pese a que ganamos. Es extraño, como comenzar una nueva pelea otra vez, y es injusto", lamenta mientras lanza puñados de liquen a un joven reno huérfano que ha domesticado.
Sissel dice estar cansada de escuchar a las autoridades hablar de un "proceso" largo.
"Cuanto antes las quiten, más pronto podremos volver a usar la zona", indica, aunque admite que "no me veo a mí misma usando el área. Tal vez mi hija o mis nietos la puedan usar".
- Derecho de veto -
Los sami --antes conocidos como los lapones, un término ahora considerado peyorativo-- son una minoría indígena de unas 100.000 personas que tradicionalmente han vivido de la ganadería con los renos y de la pesca.
Establecidos en áreas del norte de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, la comunidad tiene un pasado doloroso.
Fueron sometidos a brutales esfuerzos de asimilación en el siglo XX, y la tierra que han trabajado durante generaciones tiene actualmente proyectos de energía, minería y turismo.
Antes de Storheia y Roan, otros parques eólicos fueron construidos en "sus" tierras, y otros están en construcción o planeados.
Como Quijotes modernos, los sami se enfrentan a los molinos de viento. El Consejo Parlamentario Sami, que agrupa a sus parlamentos comunitarios de Noruega, Suecia y Finlandia, exige alguna forma de derecho de veto para proyectos futuros.
Cualquier planta eólica deberá ser aprobada por los pobladores locales sami y sus autoridades electas o será suspendida, indicó una declaración adoptada en enero de 2021.
Tras reconocer que "el cambio climático es un tema serio que impacta a la sociedad sami", el consejo sostuvo que "las medidas adoptadas para limitar el cambio climático no deben tener un impacto negativo sobre la cultura y condiciones de vida de los pueblos indígenas".
Según muchos observadores, la decisión de la Corte Suprema de Noruega podría marcar un precedente legal que afectará a otros proyectos de infraestructura en territorios sami de ese país y sus vecinos.
"Otras empresas deberán pensarlo dos veces antes de iniciar un proyecto sin verificar primero su legalidad en los tribunales", anticipó Susanne Normann, investigadora del Centro para el Desarrollo y el Medio Ambiente de la Universidad de Oslo.
El tema repercute en toda la región nórdica.
En Finlandia, que aspira a convertirse en líder mundial en la producción de baterías eléctricas, los proyectos mineros preocupan a los sami.
Actualmente tienen en la mira dos permisos de prospección otorgados en la tundra cerca de la aldea noroccidental de Enontekio, una región conocida por sus impresionantes parajes y que se considera rica en depósitos minerales.
Alarmados por el daño ambiental que la minería ha causado en otras partes de Finlandia, los sami recogieron más de 37.000 firmas en 2020 para apoyar una petición de protesta contra las autoridades por no haber consultado a los pobladores locales ni haber realizado estudios de impacto sobre el pastoreo de renos.
- "Doble castigo" -
Instalados principalmente en el Ártico, una región que se calienta tres veces más rápido que el resto del planeta, los sami son testigos de primera mano del cambio climático.
"Quienes hemos vivido y trabajado aquí toda nuestra vida vemos cómo la vegetación cambia, la línea de árboles se mueve, el permafrost se derrite. Vemos nuevas especies de insectos y plantas", afirma Matti Blind Berg, un criador de renos cerca de Kiruna, en el norte de Suecia.
Las temperaturas suben y bajan de manera brusca ahora, alternando períodos de frío y deshielo que forman capas gruesas de hielo en el suelo, lo que impide a los renos alcanzar el liquen que suelen excavar bajo la nieve con sus patas.
Esto también ha desatado la rivalidad entre los criadores por los terrenos para pastar.
En ese contexto a veces explosivo, el uso de la tierra enfrenta una enorme presión de los parques eólicos, los depósitos de cobre y minerales de tierra rara --todos muy cotizados ahora que el mundo se vuelca a la energía eléctrica-- y los bosques plantados para obtener biocombustibles.
"Entiendo perfectamente que necesitamos una transición verde, soy el primero en apoyarlo", insiste Blind Berg. "Pero me parece extraño, por decir lo menos, que una transición verde deba hacerse a expensas de la naturaleza".
Para Susanne Normann, el cambio climático es un "doble castigo para los pueblos indígenas".
"No solo están entre los pueblos más expuestos al cambio climático, sino que además deben pagar el precio en forma de parques eólicos y represas hidroeléctricas en sus territorios en nombre de la lucha contra el calentamiento global", afirmó.
"¿Dónde está la justicia, cuando sabemos que ellos son muy poco responsables del problema?", cuestionó.
Th.Gonzalez--AT