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Las bombas de racimo mataron o hirieron al menos a 1.063 personas el año pasado
El número de víctimas de las bombas de racimo sigue aumentando, con más de 1.000 muertos o heridos el año pasado, en su mayoría civiles, principalmente en Ucrania, según un informe publicado este martes.
Aunque están prohibidas en numerosos países por la Convención de Oslo de 2008, han causado al menos 1.063 víctimas (muertos o heridos) en 2025, una de las cifras anuales más elevadas jamás registradas, según el informe anual publicado por la Coalición contra las Municiones de Racimo (CMC).
Por cuarto año consecutivo desde la invasión rusa de febrero de 2022, Ucrania registró el mayor número anual de víctimas de bombas de racimo del mundo, con al menos 927 personas muertas o heridas, lo que representa 87% del total mundial.
También se registraron otras víctimas de ataques directos con municiones de racimo y con restos de estas armas en otros ocho países en 2025 (Afganistán, Camboya, Irak, Laos, Líbano, Birmania, Rusia y Siria).
Un arma de racimo es un contenedor lleno de pequeñas bombas explosivas. Puede ser un proyectil, un cohete o un misil. Lanzado desde un avión o por tierra, se abre durante el vuelo y libera las submuniciones, a menudo con altas tasas de fallo, lo que expone a los civiles a un peligro inmediato pero también duradero.
Estas pequeñas bombas, a menudo de colores, "tienden a atraer especialmente a los niños", explicó la semana pasada a los periodistas Erik Tollefsen, responsable de la Unidad de Contaminación por Armas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Los datos correspondientes a 2025 muestran que los civiles representaron 87% de las víctimas.
Durante el período contemplado por el informe (todo 2025 y el primer semestre de 2026), Irán, Birmania, Rusia, Tailandia y Ucrania utilizaron armas de racimo. Todos ellos son países que no forman parte de la convención.
El informe se publica días antes de que los Estados se reúnan en Laos, del 14 al 18 de septiembre, con motivo de la tercera Conferencia de examen de la convención.
Desde su adopción en 2008, no se confirmó ningún uso de municiones de racimo por parte de ninguno de los 112 Estados miembros de la convención, según el informe.
A.Moore--AT