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Cuando las sanciones estadounidenses rompen los sueños de los estudiantes iraníes
Nikki, de origen iraní, iba a someterse en septiembre a un examen de inglés para comenzar una nueva vida cursando psicología en una universidad europea. Pero la prueba fue suspendida por las sanciones estadounidenses.
"Cuando me enteré de que la convocatoria se había cancelado, no salí de mi habitación de lo mucho que lloré", cuenta esta joven de 32 años que trabaja en una pastelería en Lahijan, en el norte de Irán.
"Ahora todos mis proyectos están en suspenso", reconoce.
Al igual que muchos estudiantes iraníes que sueñan con un futuro en el extranjero, Nikki busca ahora desesperadamente otra forma de presentarse al examen del TOEFL, exigido por algunas universidades a los alumnos cuya lengua materna no es el inglés.
La institución que organiza estos exámenes (ETS) explica en su página web que se ha visto obligada a suspender las convocatorias en Irán porque el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha dejado de expedir las licencias necesarias para que se celebren.
Los iraníes pueden presentarse a los exámenes siempre que vayan "a otros países", precisa.
Los exámenes alternativos, en particular el Pearson Test of English o el Duolingo, también se han suspendido en Irán, según la prensa local.
- Un gasto inasequible -
Pero inscribirse en el extranjero supone un gasto inasequible para muchos iraníes cuyos ingresos, mermados por décadas de sanciones económicas internacionales, se han desplomado aún más desde la guerra desencadenada a finales de febrero por la ofensiva israelo-estadounidense contra Teherán.
La moneda iraní se ha depreciado hasta situarse en 2,2 millones de riales por 1 dólar, y la inflación alcanzó en agosto el 89% interanual.
"Ahora intento conseguir un préstamo para poder inscribirme en el examen y pasarlo en un país vecino", explica Nikki, que tiene pensado viajar a Armenia.
"El dinero que tenía que gastar en el dentista lo destinaré a este viaje", cuenta resignada.
En aplicaciones de mensajería como Telegram se forman grupos para compartir información y consejos sobre cómo encontrar la forma más barata de presentarse al examen.
En un grupo con más de 24.000 miembros, los usuarios debaten los pros y los contras de Armenia, Irak o Turquía, mientras que otros calculan el gasto que supondría cada destino.
¿Ir a Turquía? "Eso es para los ricos que pueden permitirse el avión", afirma uno de ellos.
- "Demasiado caro" -
Teherán ha condenado la suspensión de los exámenes por considerar que castiga a "todos los ciudadanos iraníes".
El ministro iraní de Ciencias, Hosein Simai Sarraf, ha denunciado una decisión "digna de la Edad de Piedra", haciéndose eco de las palabras del presidente estadounidense Donald Trump, quien al inicio de la guerra había prometido "devolver a Irán a la Edad de Piedra".
Para Leila, que había sido admitida en un máster en artes en Berlín, el anuncio de la cancelación fue un golpe duro.
"No tengo la posibilidad de presentarme a este examen en el extranjero. Económicamente, es demasiado caro para mí", asegura.
Ya había pospuesto un año su entrada en la universidad debido a la guerra, que continúa a pesar de la firma de un alto el fuego en abril.
Sumida en la incertidumbre, Leila busca un plan B o C pero lo tiene difícil. "Al final, seguramente acabaré yendo a la universidad aquí", afirma.
T.Perez--AT