-
Francia sobrevive a la batalla planteada por Paraguay y se cita con Marruecos en cuartos
-
Casi 3.000 muertos por los terremotos en Venezuela
-
Paraguay frente a la tormenta Bleu, Marruecos primer cuartofinalista del Mundial
-
"Me voy con él": el temor a perder los restos de fallecidos tras sismos en Venezuela
-
Vance arremete contra los críticos de EEUU durante festejo del 4 de julio
-
Un "jardín dentro del Garden": salen a la luz más detalles de la boda de Taylor Swift
-
Afluencia masiva de fieles en el funeral del ayatolá iraní Alí Jamenei en Teherán
-
Enrique viajará a Londres sin Meghan ni sus hijos, según fuente cercana al príncipe
-
Más de 1.000 bomberos combaten un incendio forestal en Portugal
-
EEUU celebra sus 250 años en medio de calor extremo y división política
-
La guerra Irán-EEUU relega a Gaza a un segundo plano
-
Desde Lampedusa, el papa urge a Europa a "proteger" a los migrantes
-
Lamine-Nuno Mendes, Rodri-Vitinha y Ronaldo-Laporte: los duelos del España-Portugal
-
Paraguay frente a la tormenta Bleu en el arranque de los octavos del Mundial
-
El papa defiende a los migrantes en la isla italiana de Lampedusa
-
EEUU cumple 250 años dividido y bajo advertencias de Trump
-
Trump alerta que identidad de EEUU está bajo "ataque renovado" antes de su 250 aniversario
-
Messi apaga la revuelta de Cabo Verde y Colombia mete la cabeza en octavos
-
Comienza el funeral del ayatolá iraní Alí Jamenei con una afluencia masiva de fieles
Hambrientos y exhaustos, los periodistas de AFP cubren la guerra en Gaza a duras penas
Varios periodistas de Agence France-Presse en la Franja de Gaza afirman que cada vez les resulta más difícil cubrir la guerra entre Israel y Hamás debido a la grave escasez de alimentos, hasta el punto de no tener fuerza "a causa del hambre".
Estos redactores, fotógrafos y videógrafos palestinos citan el hambre extrema, la falta de agua potable y la creciente fatiga física y mental, que en ocasiones les obligan a reducir su cobertura de la guerra, iniciada el 7 de octubre de 2023 tras el ataque del movimiento islamista Hamás contra Israel.
"No nos quedan fuerzas a causa del hambre", asegura uno de ellos.
En junio, la ONU denunció lo que calificó como uso de la falta de alimentos con fines militares por parte de Israel, calificándolo de crimen de guerra, tras un creciente número de informes alarmantes de oenegés sobre la desnutrición en el territorio palestino.
Israel, que mantiene sitiada Gaza y deja entrar la ayuda a cuentagotas, acusa a Hamás de aprovecharse de la angustia de los civiles, en particular desviando la ayuda para venderla a precios elevados o disparando contra quienes esperan la ayuda.
Sin embargo, testigos y la Defensa Civil del territorio acusaron repetidamente a las fuerzas israelíes de disparar contra personas que esperan ayuda, y la ONU afirma que el ejército mató a más de 1.000 palestinos que intentaban conseguir alimentos desde finales de mayo.
- "Completamente abatido" -
Bashar Taleb, uno de los cuatro fotógrafos de AFP seleccionados este año para el premio Pulitzer, vive en las ruinas de su casa en Jabaliya al Nazla, en el norte de Gaza.
"Tuve que interrumpir varias veces mi trabajo para buscar comida para mi familia", cuenta el periodista, de 35 años. "Por primera vez, me siento completamente abatido".
Su compañero Omar al Qattaa, también fotógrafo de 35 años y también candidato al Pulitzer, dice estar agotado.
"Debo cargar con material pesado, caminar durante kilómetros (...) Ya no podemos llegar a los lugares sobre los cuales debemos informar, no nos quedan fuerzas a causa del hambre", cuenta Al Qataa, que depende de analgésicos para aliviar su dolor de espalda, aunque señala que los medicamentos básicos ya no se encuentran en las farmacias.
Khadr al Zanoun, de 45 años y basado en Ciudad de Gaza, afirma haber perdido 30 kg desde el comienzo de la guerra. El periodista menciona desmayos, "fatiga extrema" y dificultad para trabajar. "Mi familia también está al límite de sus fuerzas".
El fotoperiodista Eyad Baba, de 47 años, desplazado desde el sur de Gaza a Deir el Balah -en el centro-, donde el ejército israelí lanzó esta semana una ofensiva terrestre, abandonó un campamento superpoblado e insalubre para alquilar un alojamiento a un precio desorbitado donde refugiar a su familia.
"No puedo aguantar más este hambre, está afectando a mis hijos", confiesa.
- "El hambre impide pensar" -
"En nuestro trabajo nos enfrentamos a todas las formas posibles de muerte. El miedo y la sensación de muerte inminente nos acompañan a todas partes", añade.
Sin embargo, "el dolor del hambre es más fuerte que el miedo a los bombardeos", explica Baba. "El hambre impide pensar".
En Ciudad de Gaza, el director del hospital Al Shifa, Mohammed Abu Salmiya, advirtió el martes de los "alarmantes niveles de mortalidad" por la falta de alimentos, y afirmó que 21 niños murieron de hambre y malnutrición en tres días.
La periodista de AFP Ahlam Afana, de 30 años, subraya otra dificultad: una agotadora "crisis de efectivo", ligada a las exorbitantes comisiones bancarias y a la inflación.
Sacar dinero en efectivo puede suponer una tasa de hasta 45%, explica Khadr al Zanoun, mientras que el precio del combustible se dispara, allí donde aún queda, lo que hace imposible viajar en auto.
"Los precios son desorbitados", lamenta Ahlam Afana. "Un kilo de harina se vende a entre 100 y 150 séqueles israelíes (entre 25 y 38 dólares), que es más de lo que podemos permitirnos, incluso para comprar un solo kilo al día".
- "Prefiero la muerte a esta vida" -
Reporteros sin Fronteras (RSF) declaró el martes que más de 200 periodistas han muerto en Gaza desde el ataque del 7 de octubre de 2023.
El videógrafo Youssef Hassouna, de 47 años, afirma que la pérdida de sus compañeros, amigos y familiares le afectó "de todas las maneras posibles".
A pesar de un "profundo vacío interior", sigue ejerciendo su profesión. "Cada imagen que capto puede ser el último rastro de una vida sepultada bajo los escombros", explica.
Zuheir Abu Atileh, de 60 años y antiguo colaborador de la oficina de AFP en Gaza, comparte la experiencia de sus compañeros y califica la situación de "catastrófica".
"Prefiero la muerte a esta vida", asegura. "No nos quedan fuerzas, estamos agotados, nos derrumbamos. Ya basta".
bur-strs-az-phz/acc/feb/vl/hgs/mb
N.Mitchell--AT