-
Cómo los teléfonos inteligentes de algunos venezolanos advirtieron sobre el terremoto
-
Un país más próspero y diverso, pero más dividido: EEUU cumple 250 años
-
Muere el piloto que chocó con su avioneta contra un rascacielos de Pekín
-
Corea del Sur invertirá 1,2 billones USD en industria de semiconductores y centros de datos de IA
-
Sobreviviente de atentado en Australia se dice víctima de la IA por imágenes en internet
-
EEUU e Irán cesan hostilidades "por ahora" y seguirán conversaciones
-
Empezó "lo bueno": Canadá abre el baile de los 16avos noqueando a Sudáfrica
-
Robos y saqueos en zona devastada de Venezuela, la otra cara de la tragedia
-
Irán advierte a los buques que no se desvíen de ruta demarcada en estrecho de Ormuz
-
Cinco cosas que marcaron la Semana de la Moda masculina en un París canicular
-
Europa registra más de 1.300 muertes adicionales atribuibles a la ola de calor, afirma la OMS
-
De la Fuente y la obligación de gestionar una España de centro
-
El papa León XIV expresa su solidaridad a los venezolanos y agradece a los rescatistas
-
Messi dicta el ritmo en el Mundial de los goleadores
-
"Ahora se viene lo bueno": Sudáfrica y Canadá abren el baile de los 16avos
-
Irán ataca Kuwait y Baréin tras los bombardeos de EEUU en su territorio
Los habitantes de Cracovia, exasperados por los excesos del turismo
Gritos, peleas, ruido hasta altas horas de la madrugada... El centro de Cracovia se ha convertido en destino habitual de un turismo desenfrenado, a lo que la población de esta ciudad polaca ha respondido atacando al ayuntamiento ante la justicia.
Los vecinos de esta ciudad conocida por su patrimonio gótico y renacentista se quejan de la marea de visitantes que terminan sus fiestas vomitando y armando escándalo, haciendo caso omiso de la normativa sobre ruido nocturno.
Hartos de la situación, los cracovianos decidieron así presentar una demanda contra el ayuntamiento, para urgirlo a solucionar el problema.
"El incumplimiento de la ley se convirtió en un símbolo del turismo en Cracovia", declara a AFP Ryszard Rydiger, el abogado que presentó la demanda, apoyada por decenas de habitantes.
Los turistas, procedentes de todo el mundo se comportan como "Tarzán en la selva, sin que nadie los moleste", afirma.
Cracovia, que cuenta con unos 800.000 habitantes, recibió 9,4 millones de turistas en 2023, según cifras oficiales. Pero el problema de la falta de civismo por parte de los turistas se arrastra desde hace años.
En 2023 la policía intervino 6.800 veces en el centro de la ciudad, es decir, más de 20 veces al día, a menudo por consumo de alcohol y destrucción de bienes públicos, según el portavoz de la guardia municipal, Marek Aniol.
- Calle Szewska, epicentro del problema -
Si bien la cuestión de las alteraciones del orden público parece endémica en toda la ciudad histórica, los habitantes señalan la calle Szewska como el epicentro del problema.
"Todos los días hasta las seis de la mañana hay reuniones muy ruidosas en esta calle", se quejan los habitantes.
Jan, empleado por un club para atraer clientes a Szewska, la califica de "corazón de las tinieblas". Uno de sus colegas "terminó en urgencias" tras un incidente en el que fue golpeado por varios hombres.
Pero la fiebre nocturna plantea problemas incluso más allá del centro de la ciudad.
"No se puede pasear tranquilamente por la noche", explica Weronika, una médica de 25 años. "La vida normal está muy perturbada", precisa.
El nuevo alcalde de Cracovia, Aleksander Miszalski, anunció esta semana el nombramiento de un responsable municipal encargado de la noche.
Hace un año la ciudad fue la primera en Polonia en prohibir la venta de alcohol de medianoche a las 5H30, una decisión apoyada por más de la mitad de los habitantes.
Según la policía, después de seis meses de aplicación de esta medida sus intervenciones se redujeron a la mitad y menos personas en estado de embriaguez acabaron en centros de sobriedad.
Desde hace tres años Cracovia recurre también a "City Helpers", voluntarios encargados de proporcionar información a los turistas por la noche y de llamar a la policía si es necesario.
El municipio ya lanzó numerosas campañas publicitarias para animar a los visitantes a cumplir las normas y reducir los disturbios públicos.
"Necesitamos turistas pero también una legislación adecuada para mantenerlos sin ruido, ni desorden ni suciedad", destaca Jan.
T.Wright--AT