-
Lluvias torrenciales provocan inundaciones y daños en la isla griega de Creta
-
Los hutíes denuncian bombardeos sauditas en la capital de Yemen
-
Las reservas estratégicas de petróleo, un colchón para amortiguar las crisis
-
Decenas de miles de personas claman por la vivienda en España
-
Rusia insta a diplomáticos y extranjeros a abandonar Kiev y anuncia ataques masivos
-
Emiratos dice que el copiloto del vuelo rumbo a Israel planeaba un "acto terrorista"
-
Letonia vota con un ojo en Rusia y otro en el coste de la vida
-
Más al ejército, menos a las escuelas: lo que se sabe del presupuesto ruso para 2027
-
Protestas de alta tensión en España por la crisis de la vivienda
-
Una condenada a muerte en EEUU está inconsciente y con respirador tras fallida ejecución
-
Milicia progubernamental etíope dice haber tomado control de aeropuerto de Tigré en medio de tensiones
-
Gobernadora de Nueva York impulsa reforma legal tras presunta violación grupal en universidad
-
Tribunal de EEUU condena a aliado de Rubio por cabildear en favor de Venezuela
El sucesor de Antonio Costa fue investido como jefe del Partido Socialista en Portugal
El nuevo secretario general del Partido Socialista Portugués (PS), Pedro Nuno Santos, fue investido oficialmente el domingo por los militantes del partido del dimitido primer ministro Antonio Costa, salpicado por un asunto de tráfico de influencias.
La dimisión de Costa, en el poder desde finales de 2015, motivó la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas para el 10 de marzo.
"Nos corresponde la enorme responsabilidad de escribir un nuevo capítulo en el libro de los gobiernos del PS y del desarrollo del país", declaró el nuevo líder de la izquierda portuguesa, de 46 años, en su discurso de clausura del congreso, que reunió a los militantes de su partido en Lisboa, en presencia de Costa.
Proveniente del ala izquierda del PS, este economista de formación había desempeñado un papel clave en el primer gobierno de Costa, como secretario de Estado para Asuntos Parlamentarios, encargado de las relaciones con los partidos de izquierda radical que permitieron a los socialistas llegar al poder con el objetivo de "pasar página" de la política de austeridad aplicada hasta entonces por la derecha.
Portugal se hundió en una crisis política a principios de noviembre después de que una serie de arrestos y registros condujeron a la acusación del jefe de gabinete de Costa y de su Ministro de Infraestructura por un caso de tráfico de influencias.
En ese momento, la Fiscalía informó que el jefe de Gobierno era objeto de una investigación separada y anunció inmediatamente su dimisión, precisando que no buscaría un nuevo mandato.
Según la información publicada el viernes por el medio Observador, estaría implicado por actos de prevaricación, sospechoso de haber participado en el desarrollo de una ley de ordenación territorial que beneficiaba a una empresa que proyectaba construir un megacentro de datos cerca del puerto de Sines (suroeste).
L.Adams--AT