-
Los hutíes denuncian bombardeos sauditas en la capital de Yemen
-
Las reservas estratégicas de petróleo, un colchón para amortiguar las crisis
-
Decenas de miles de personas claman por la vivienda en España
-
Rusia insta a diplomáticos y extranjeros a abandonar Kiev y anuncia ataques masivos
-
Emiratos dice que el copiloto del vuelo rumbo a Israel planeaba un "acto terrorista"
-
Letonia vota con un ojo en Rusia y otro en el coste de la vida
-
Más al ejército, menos a las escuelas: lo que se sabe del presupuesto ruso para 2027
-
Protestas de alta tensión en España por la crisis de la vivienda
-
Una condenada a muerte en EEUU está inconsciente y con respirador tras fallida ejecución
-
Milicia progubernamental etíope dice haber tomado control de aeropuerto de Tigré en medio de tensiones
-
Gobernadora de Nueva York impulsa reforma legal tras presunta violación grupal en universidad
-
Tribunal de EEUU condena a aliado de Rubio por cabildear en favor de Venezuela
-
Amazon promete una millonaria inversión para ciudades con centros de datos de IA
-
Carlos III abordará "los días oscuros" de la colonización durante su visita al Caribe
-
Una gobernadora impulsa una reforma legal tras un caso de presunta violación grupal en una universidad de Nueva York
-
La epidemia de ébola en República Democrática del Congo supera los 4.000 muertos
-
Argentina ofrece la ciudadanía a cambio de inversiones
-
El rey de Países Bajos, "afectado" por el pasado colonialista y esclavista de la monarquía
-
México prevé exigir a las redes sociales retirar contenidos que inciten a la violencia
-
Milei reivindica que "está escribiendo una página de la historia" de Argentina al recibir un premio en París
-
EEUU sanciona a una presunta red de financiación de Hamás
-
Nueva alza de los precios de alimentos en septiembre, según la FAO
-
Un colaborador sueco de Assange dice que será deportado por Ecuador
-
Petrobras descubre más petróleo frente a las costas de la Amazonía brasileña
-
"Al papa lo espera una Argentina en crisis", dijo el arzobispo de Buenos Aires
-
Tesla entregó casi medio millón de vehículos en todo el mundo en el 3T
-
Loewe muestra en París una colección con mucho cuero y detalles marinos
-
Seúl tomará "medidas adicionales" si Ucrania no se disculpa por revelar el traslado de presos
-
EEUU anuncia un contrato de 24.400 millones de dólares para acelerar la fabricación de misiles
-
Proponen desde México un marco legal común contra el ecocidio en América Latina
-
Nuevo ataque contra un buque en el estrecho de Ormuz, según agencia marítima
-
El Congreso español tumba los decretos sobre vivienda y agrava la presión sobre Sánchez
-
La participación del Estado salvadoreño en actividades con bitcoin se está reduciendo, señala el FMI
-
Amnistía protesta por la confirmación de la condena a latigazos contra una cantante iraní
-
Putin dice que los activos de empresas occidentales confiscados por Rusia podrían ser devueltos
-
Las Fuerzas Armadas danesas admiten fallos en un informe sobre incursiones de drones en 2025
Solicitantes de asilo se sienten como en una "cárcel" en una barcaza donde los aloja el gobierno británico
Un grupo de hombres baja de un autobús azul cerca del centro de la estación balnearia inglesa de Weymouth. Lucen aliviados por salir unas horas de su "cárcel", como llaman a la barcaza donde el gobierno británico aloja a solicitantes de asilo.
"Tenemos una libertad de movimiento limitada", asegura Hasan James, de 38 años, un refugiado nigeriano que llevaba un grueso anorak y un gorro.
Él tomó el autobús azul que circula cada hora entre el centro de Weymouth y la embarcación "Bibby Stockholm", situada en una zona del puerto de Portland en que el acceso está muy limitado.
Cada vez que salen y regresan al polémico barco, sus residentes deben identificarse, pasar por un escáner de seguridad y también los cachean.
Antes de que lo alojaran en esa embarcación hace un mes, James vivía en un hotel en Londres.
"Resulta difícil" convivir con el sentimiento de estar encerrado, reconoce este nigeriano, quien llegó a Reino Unido con un visado que ya caducó.
El gobierno británico, encabezado por el conservador Rishi Sunak, decidió alojar a 500 migrantes en el "Bibby Stockholm" para desincentivar la llegada de migrantes, además de reducir el coste de los hoteles para la administración británica.
Los primeros llegaron en agosto, pero tuvieron que cambiarlos de lugar ante una contaminación de la cañería de la barcaza. Regresaron en octubre y eran unos 200 en noviembre.
"Es como una prisión, resulta muy deprimente", lamenta el iraní Lodman, de 50 años, quien no se queja de la comida ni de su habitación, pero sí del hecho de estar encerrados.
"Estamos en el mar, nos tratan como si fuéramos peces", añade indignado un joven iraquí, de 22 años, quien prefiere no dar su nombre ante el temor de que esto afecte a su petición de asilo.
Según él, "somos demasiados" en el barco y eso hace que pierdan interés las posibles actividades en su interior, como hacer deporte en un gimnasio.
- "Respirar" -
El 12 de diciembre, murió uno de los migrantes alojados en el "Bibby Stockholm", donde lo encontraron colgado en su habitación.
Se llamaba Leonard Farruku, tenía 27 años y la nacionalidad albanesa. Aún se pueden ver ramos de flores en su recuerdo detrás de las barreras que impiden acceder al gimnasio.
"Lucharemos hasta el final para que se termine esta falta de humanidad", advierte uno de los mensajes al lado de las flores.
James, quien no conoció al residente que supuestamente se suicidó, afirma que "algunos empiezan a sufrir problemas psicológicos".
Muchos van a Weymouth varias veces por semana: "Solo para andar y tomar el aire", afirma el joven iraquí, quien asegura que también van allí para comprar Coca-Cola y así gastan la indemnización de 9,58 libras (10,53 dólares), que les da cada semana la administración británica.
Los refugiados no pasan desapercibidos en medio de los habitantes de esta localidad, del sur de Inglaterra.
Cuando se anunció el realojamiento de los solicitantes de asilo en ese barco, algunos habitantes expresaron su hostilidad contra ese proyecto y la presencia de refugiados en la zona.
A pesar de ello, los refugiados aún no saben cuándo podrán dejar de vivir en esa "cárcel".
"Rezamos para que sea lo más pronto posible", afirma James, quien también espera que acepten su petición de asilo.
S.Jackson--AT