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El armiño, mascota olímpica y animal en peligro en los Alpes italianos
Peluches, mugs, camisetas... En Milán, los armiños Tina y Milo, las mascotas de los Juegos Olímpicos de Invierno (6-22 febrero), están por todas partes. Pero en los Alpes, el otro protagonista del evento, los animales reales que han servido de inspiración luchan realmente por su supervivencia.
Con su pelaje blanco en invierno, este mamífero, que huye de las miradas, se hace cada vez más visible y vulnerable a medida que las capas de nieve se funden y disminuyen como efecto del cambio climático.
Desde 2022, Marco Granata, doctorando de la Universidad de Turín, es el único investigador de Italia en estudiar a estos animales que viven en las montañas nevadas, como las de los Alpes italianos, hacia las que el mundo va a dirigir sus miradas en los próximos días por los Juegos Olímpicos.
"El armiño es como un fantasma salvaje. Es un animal pequeño y furtivo" que "se arriesga a desaparecer de montañas enteras", explica a la AFP.
Para este investigador, la capacidad de este pequeño animal para mudar el pelaje -su color marrón habitual se convierte en blanco en noviembre- es un "superpoder" que le ha permitido sobrevivir durante miles de años.
Pero hoy, su color se ha convertido en un problema. "El armiño se encuentra descolocado siendo completamente blanco en un mundo que debería serlo pero que ya no lo es", subraya Granata.
- Víctimas fáciles -
La cobertura de nieve en los Alpes italianos ha disminuido a la mitad en el último siglo, según un estudio publicado en diciembre de 2024 en el International Journal of Climatology.
Sin ese camuflaje entre la nieve, los armiños blancos se convierten en muy visibles en el paisaje de montaña, lo que les hace ser presas fáciles para depredadores como buitres, búhos o zorros.
Obligados a ir subiendo cada vez más alto en busca de la nieve, se enfrentan entonces a otro problema: la falta de alimento. Los ratones y otros roedores de los que pueden alimentarse no cambian su color y pueden seguir en altitudes más bajas.
Las pistas de esquí perturban igualmente el hábitat de los armiños porque buscan situarse también "en las zonas donde nieva más", destaca Granata.
Según sus investigaciones, el hábitat de los armiños en los Alpes italianos disminuirá en un 40% de aquí al año 2100.
Durante mucho tiempo, los armiños eran objetivo de los cazadores por sus pieles blancas, destinadas por ejemplo a adornar los ropajes ceremoniales de la realeza.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la mayor red medioambiental del mundo, mencionó por última vez al armiño en 2015 como "preocupación menor" en una lista de especies potencialmente amenazadas.
Pero esta lista está desfasada, sostiene Granata, que espera que sus investigaciones conduzcan a su protección.
"El hecho de que un doctorando sea el experto sobre una especie muestra la poca atención que se le concede", lamenta.
- "Mundo invisible" -
Cada otoño, este investigador recorrer el oeste de los Alpes italianos instalando trampas fotográficas -cajas de plástico que contienen una cámara que toma imágenes al detectar movimiento-, lo que le ayuda a analizar los comportamientos estacionales de este animal.
"Hay que pensar como un armiño", afirma mientras sitúa estas cajas en zonas donde el mamífero curioso podría aventurarse en busca de alimento.
Cuando la nieve se funde, Granata acude a recuperar los datos y analiza las imágenes, fotos y vídeos, de toda la temporada invernal.
"Es como abrir un regalo, no sabes qué hay en el interior. Descubres un mundo invisible", cuenta.
En un vídeo del pasado agosto, un armiño enérgico, de pelaje marrón, se retuerce, olfatea y salta mientras explora la caja.
En octubre, después de saber que el animal había sido elegido para las mascotas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno, Granata pidió a los organizadores de Milán Cortina 2026 ayuda para financiar las investigaciones universitarias.
La pasada semana recibió una carta rechazando esa ayuda, lo que él considera "una gran oportunidad perdida".
El armiño "no es solo un animalito bonito que recorre nuestras montañas, sino un animal salvaje en peligro de extinción", advierte.
N.Mitchell--AT