-
El Hierro declara la emergencia social ante el aumento de llegadas migratorias
-
La Fiscalía Europea investiga un posible fraude en fondos del AVE Madrid-Sevilla
-
La enfermedad gana visibilidad pública y transforma su representación social
-
El calor extremo eleva los riesgos durante el embarazo
-
La derecha mediática centra de nuevo su atención en el caso del Peugeot
-
Àgueda Micó busca un grupo valenciano propio en el Congreso
-
PP y Vox plantean revisar las bajas y limitar la capacidad sindical ante huelgas
-
PP y Vox impulsan una orientación conservadora del Tribunal Constitucional
-
La suspensión del voto a descendientes del exilio desborda el calendario del Supremo
-
Sindicatos denuncian obstáculos para pactar servicios mínimos de la huelga del 11N
-
Controladores de Metro de Madrid alertan de carencias de seguridad y personal
-
Dan Buettner vincula la longevidad con el movimiento cotidiano y la dieta
-
La reflexión de Saint-Exupéry sobre los recuerdos, el dinero y la felicidad
-
Un funcionario jubilado destaca la estabilidad y la pensión del empleo público
-
La Isla de las Palomas reúne historia fenicia en el extremo sur de Europa continental
-
Real Madrid visita al Valencia por la jornada 12 de LaLiga
-
Pablo Guede viajará con Alianza Lima pese a su suspensión de dos fechas
-
Sporting Cristal vs. ADT: horario y transmisión del partido en Tarma
-
Sporting Cristal visita a ADT por la fecha 16 del Torneo Clausura
-
Horóscopo de Josie Diez Canseco para el sábado 7 de noviembre
-
Sinuano Noche: el 3004 y la quinta balota 7 ganan el sorteo del 6 de noviembre
-
Melanie Martínez afirma que su hija retomó el vínculo con Christian Domínguez
-
Santos Bravos estrena Ella es el Hechizo, canción inspirada en Hechizo
-
Florcita Polo reaparece tras denunciar a su pareja por un grave delito
-
Milett Figueroa explica cómo filmó una escena con Carlos Alcántara en La Gran Sangre
-
Ángela Alejos pronostica al campeón del fútbol peruano
-
Ke Personajes vuelve a Lima con un concierto de sus principales éxitos
-
JNE aclara quién asumiría la Alcaldía de Lima en lugar de Rafael López Aliaga
-
Sporting Cristal evaluaría una terna extranjera para una eventual final
-
Universitario confirma la lesión de Lisandro Alzugaray y detalla su recuperación
-
Lotería de Medellín: el 5609 de la serie 266 gana el sorteo 4860
-
Lovehoney lanza calendario de adviento para parejas por £119 con ahorro de £368
-
La boda de la presidenta de Anthropic reveló un ritual inusual con peluches
-
Familia demanda a Google por negligencia en la protección de menor contra suicidio vía IA
Se abre en Ginebra una nueva oportunidad para un tratado contra la contaminación plástica
Del océano al cuerpo humano, ¿comenzará el planeta a "desplastificarse" a orillas del lago de Ginebra? Representantes de unos 180 países se reúnen desde el martes en Suiza para una nueva y crucial ronda diplomática que ambiciona el primer tratado mundial para eliminar la contaminación plástica.
En un contexto de fuertes tensiones geopolíticas y comerciales, esta sesión adicional de diez días, denominada INC-5.2, fue convocada tras el fracaso en diciembre de la ronda celebrada en diciembre en Corea del Sur, presidida por el diplomático ecuatoriano Luis Vayas Valdivieso.
Un grupo de países productores de petróleo bloqueó entonces cualquier avance, y hay mucho en juego.
Si no se hace nada, el consumo mundial de plástico podría triplicarse de aquí a 2060, según las proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Además, la cantidad de residuos plásticos en el suelo y en los cursos de agua, desde las cimas de las montañas hasta los océanos, se duplicará en 2040, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que coordina las negociaciones de la ONU.
La situación es aun más dramática: el planeta produce actualmente 460 millones de toneladas de plástico al año, la mitad de las cuales son de un solo uso. Y recicla menos del 10% de los residuos plásticos.
Al descomponerse en micro y nanoplásticos que contaminan los ecosistemas, los polímeros penetran en la sangre y los órganos humanos, según estudios recientes.
Las consecuencias, aún desconocidas en gran medida para la salud de las generaciones actuales y futuras, son denunciadas por un grupo de unos 450 científicos de 65 países que siguen los debates.
- "Bosquejo" de tratado -
A pesar de la extrema complejidad de la negociación, que afecta a intereses antagónicos -productos químicos o desarrollo económico frente a medioambiente y salud-, "es muy posible salir de Ginebra con un tratado", declaró esta semana a la prensa la danesa Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.
El ecuatoriano Valdivieso publicó tras el fracaso anterior en la ciudad surcoreana de Busan un proyecto de texto con más de 300 puntos de desacuerdo que deberán negociarse hasta el 14 de agosto, antes de llegar a un tratado.
Lo más difícil es incluir (o no) una limitación de la producción de plásticos nuevos, señala Saeed Hamid, miembro de una coalición que agrupa a 39 Estados insulares. Países petroleros como Arabia Saudí, Irán o Rusia no quieren ni oír hablar de esa posibilidad.
Otro punto espinoso es la elaboración de una lista de productos químicos considerados "problemáticos" para la salud o el medioambiente: los PFAS -conocidos como 'contaminantes denominados eternos'-, los disruptores endocrinos, los ftalatos y los bisfenoles, entre otros.
"Nadie quiere ver un INC-5.3, nadie. (...) Así que la vía de escape más probable es un bosquejo al que se le llamará tratado, pero que necesitará financiación, agallas y alma para ser realmente eficaz", dijo a la AFP Bjorn Beeler, director de la Red Internacional de Eliminación de Contaminantes (IPEN), con sede en Suecia.
"El contexto es difícil", añadió una fuente diplomática bajo anonimato, "ya que no se puede descartar por completo lo que está sucediendo en otros ámbitos del multilateralismo, como el nuevo papel de Estados Unidos o los BRICS, que están trabajando para reorganizarse".
- Grupos de presión -
Estos retos "atraen mucho la atención de los países en desarrollo", ya sea porque son productores de plástico con un alto riesgo de impacto en su economía si se adopta el tratado o porque sufren la contaminación y exigen responsabilidades", subrayó la misma fuente.
En Niza, durante la conferencia de la ONU sobre los océanos en junio, 96 países, desde pequeños Estados insulares hasta Zimbabue, pasando por los 27 de la Unión Europea, México o Senegal, pidieron un tratado ambicioso que incluyera un objetivo de reducción de la producción y el consumo de plásticos.
"En esta negociación final, los gobiernos deben actuar en interés de las personas, no de los que contaminan", consideró Graham Forces, de Greenpeace, que denuncia la presencia masiva de grupos de presión de la industria de los combustibles fósiles al margen de las negociaciones.
J.Gomez--AT