-
Hutíes de Yemen reivindican ataques contra la capital saudita
-
Homenajeada en San Sebastián, Naomi Watts sigue con hambre de papeles arriesgados
-
Los hutíes dicen haber atacado "sitios sensibles" en la capital saudita
-
Mujeres en Sudáfrica dicen "basta" ante ola de asesinatos
-
Alerta aérea en la capital saudita, con humo y llamas cerca de su aeropuerto
-
Dinamarca celebra acuerdo "vinculante" con Trump sobre Groenlandia
-
Ed Sheeran regresa a los escenarios en medio de la polémica sobre los palestinos
-
La IA y los robots, dos aliados en el cuidado de los enfermos de Alzheimer
-
Un año después de la Declaración de Nueva York, el Estado de Palestina sigue sin concretarse
-
Una cadena humana rodea el Kennedy Center ante la amenaza de demolición lanzada por Trump
-
Sube a 31 el saldo de muertos tras ataque a una comisaría en Pakistán
-
Jefes de Nvidia y OpenAI, entre los invitados a una cena con Xi en la Casa Blanca
-
Trump anuncia un acuerdo de seguridad "permanente" sobre Groenlandia con Dinamarca
-
Trump veta el acceso a la Casa Blanca a CNN, MSNOW y Politico
-
Otro apagón nacional sacude a Cuba en medio de una profunda crisis económica
-
Trump prohíbe el acceso a la Casa Blanca a CNN, MSNOW y Politico
-
Bomberos combaten por aire incendio forestal en la capital de Ecuador
Messi llora al esfumarse el sueño del bicampeonato en su estadio maldito
Tras cargar con Argentina en cada partido del Mundial 2026, Lionel Messi pasó por la final este domingo contra España como una sombra, inexistente e inofensivo, hasta terminar en llanto al ver cómo España levantaba su deseado título en el MetLife Stadium.
Después de la derrota 1-0 en la prórroga, el Diez recogió su medalla de plata y se plantó, inmóvil y con lágrimas en su rostro, frente al sector de los hinchas de la Albiceleste, que corearon su nombre con fervor incluso después del pitido final.
Cuando Ferran Torres encontró la grieta para anotar el único gol de la final en el minuto 106, Messi ya se encontraba solo cerca de la línea del medio campo, con la cabeza gacha y su sueño desvaneciéndose en el ocaso de un partido en el que nunca llegó a pesar.
Fue un triste final para el capitán argentino y la inédita exhibición de longevidad que, a los 39 años, ha mostrado en su sexta Copa del Mundo.
En busca de un segundo título del mundo seguido para Argentina, para poner broche de oro a su legendaria carrera, la Pulga desplegó una magnífica partitura durante toda el certamen con ocho goles, cuatro asistencias y varias actuaciones milagrosas para el recuerdo.
Pero este domingo, en un calurosa tarde en East Rutherford, a las afueras de Nueva York, la magia de Messi se terminó derritiendo ante el implacable rodillo español.
Argentina no intentó su primer disparo hasta el minuto 120 y Messi sólo tocó el cuero en 54 ocasiones, una gota de agua para el maestro del juego. La expulsión de su lugarteniente Enzo Fernández justo antes de la prórroga pesó también como una losa.
- Desaparecido entre la marea roja -
Messi, ganador de ocho Balones de Oro, dejó como de costumbre la tarea de presionar a su compañero de ataque, Julián Álvarez, para concentrarse en lo que mejor sabe hacer: escanear el campo en busca del pequeño espacio libre para colarse allí y desencadenar sus mágicos cambios de ritmo o disparos.
Solo que la Roja sabe cuadricular el terreno como nadie y dejar a las estrellas rivales sin espacios de peligro, como Francia experimentó en su caída 2-0 en semifinales.
En el primer cuarto de hora, el genio rosarino apenas tocó el balón una vez: en el saque inicial.
Se marchó al vestuario en el descanso con un registro de 15 balones tocados, ninguno dentro del área. Esta influencia reducida, incluso inexistente, no es una novedad en este Mundial norteamericano, donde en los partidos a eliminación directa ha solido mantenerse discreto al principio para golpear con fuerza al final.
"Todavía no hemos visto nada de Messi hasta ahora, pero todos sabemos, y España también lo sabe, que si tiene esa ocasión, bien podría aprovecharla", comentó el exinternacional inglés Alan Shearer en BBC One a un cuarto de hora del final del tiempo reglamentario.
- ¿Metlife, el final del trayecto? -
La experiencia respaldaba la observación de Shearer pero por una vez el presagio no se cumplió.
Messi podría haber puesto punto final a su asombrosa carrera internacional (125 goles en 207 partidos con la selección) en el MetLife, donde ya había hecho un amago de retiro diez años antes.
Fue el 26 de junio de 2016, con apenas 29 años y tras una enésima desilusión con la selección: una derrota contra Chile en la final de la Copa América Centenario, después de fallar un penalti en la tanda decisiva.
"La selección se terminó para mí, es la cuarta final que pierdo, la tercera seguida", dijo recordando amargamente las las derrotas en la final del Mundial 2014 contra Alemania, 1-0 en la prórroga, y luego en las Copas América 2015 y 2016, ambas ante Chile por penales, además de la de 2007 contra Brasil.
Todo el país le había suplicado que regresara, desde el entonces presidente, Mauricio Macri, hasta la leyenda Diego Maradona, pasando por Enzo Fernández que, siendo adolescente, le escribió una carta con ese propósito.
Messi cambió de opinión 47 días después de su anuncio sorpresa. Desde entonces, el actual jugador del Inter Miami ha ganado dos títulos de Copa América (2021 y 2024), una Finalissima contra el campeón de Europa (Italia en 2022) y una Copa del Mundo (Catar 2022), que puede ser la única en su vitrina excepcional.
E.Hall--AT