-
Ucrania y Rusia enfrentan ciberataques tras vencimiento de tregua focalizada
-
Aer Lingus y MTech Mobility ponen en marcha un programa tecnológico para operaciones en tierra en Irlanda
-
Termina una tregua excepcional en el sur de Ucrania
-
Jefe electoral de Israel defiende el resultado de los comicios pese a sospechas
-
Partidaria de dialogar con Rusia gana balotaje presidencial en Bulgaria (sondeos a pie de urna)
-
Binance reanuda retiros tras el robo de más de USD 6.000 millones en un ciberataque
-
Real Madrid y Mbappé se olvidan en Santander de la polémica con China
-
Real Madrid vence 3-0 en Santander; Mbappé marca tras su polémica con China
-
Miles de personas protestan en India contra revisión del censo electoral
-
Últimas horas de una tregua excepcional en el sur de Ucrania
-
Cinco cosas a saber sobre la crisis institucional en Polonia
-
Francia investiga como "tentativa de asesinato" lanzamiento de cóctel molotov contra policía
"Talk me", un cortometraje que pone el mundo al revés en Cannes
Un mundo en el que el sexo se practica sin pudor en las calles y el transporte público pero sin que la gente se comunique sus verdaderos sentimientos: este el planteamiento inusual de "Talk me", un cortometraje del español Joecar Hanna presentado en Cannes.
Producida por el conocido cineasta estadounidense Spike Lee, esta obra forma parte de una selección de cortometrajes de estudiantes o recién diplomados que cada año exhibe el festival francés.
"Lo que hice fue cambiar una norma social para que todo fuera como una fábula" explicó su creador, Joecar Hanna (33 años), estudiante en la Universidad de Nueva York.
"Talk me" fue rodado en Valencia (este de España), donde se crió Joecar Hanna, hijo de una madre china y un padre de orígenes libaneses y brasileños nacido en Guinea Ecuatorial.
"El tema principal para mí es lo que se llama la tercera cultura, las personas de identidades mixtas que crecen en un lugar, pero que por su aspecto físico, o lo que sea, son distintas", explicó.
Los seres humanos "somos súper contradictorios porque nos gusta huir. Siempre vamos a pensar que estamos en una prisión, sea donde sea que estamos", explica.
Sentirse "queer" y vivir en una ciudad como Nueva York puede hacerte creer que "ya has ganado la batalla", dice, cuando en realidad es que hay que plantear "el núcleo de los problemas humanos": la falta de comunicación.
E.Hall--AT