-
La ausencia del nuevo líder supremo de Irán marca el segundo día de funerales de Jamenei
-
La OPEP+ vuelve a aumentar sus cuotas de producción tras la distensión en Oriente Medio
-
Los rescatistas de cuatro patas que trabajan contra reloj en Venezuela
-
Fernando Alonso logra una victoria en Silverstone... en un kart de LEGO
-
Un incendio sigue fuera de control cerca de la ciudad griega de Salónica
-
Los iraníes rezan por Jamenei pero en ausencia de su hijo y sucesor Mojtaba
-
La OPEC+ vuelve a aumentar sus cuotas de producción tras la distensión en Oriente Medio
-
Los incendios queman bosques en Europa atizados por el calor extremo
-
Los iraníes rezan por Jamenei pero en ausencia de su hijo y sucesor Motjaba
-
"Incuestionable": la imborrable huella de Ronaldo en el fútbol español
-
Lamine ante Ronaldo: el mito y el prodigio se citan en el España-Portugal
-
México ante la historia y Brasil frente a Haaland en un superdomingo del Mundial
-
Un supertifón "muy peligroso" se acerca a islas de EEUU en el Pacífico
-
A los pies del monte Olimpo, celebran el legado de la antigua Grecia
-
Teherán vive día de oración por los funerales nacionales del líder Jamenei
-
Trump elogia a EEUU y critica a los "comunistas" en su discurso por los 250 años del país
-
Francia sobrevive a la batalla planteada por Paraguay y se cita con Marruecos en cuartos
-
Casi 3.000 muertos por los terremotos en Venezuela
-
Paraguay frente a la tormenta Bleu, Marruecos primer cuartofinalista del Mundial
Las iraníes de la diáspora protestan por la muerte de mujer detenida
En los últimos días, muchas iraníes salieron a la calle sin el velo puesto, al grito de "¡Libertad!", en protesta por la muerte de la joven Mahsa Amini después de su detención. Fuera de Irán, sus compatriotas de la diáspora también las apoyan en su revuelta.
Varias personas murieron en manifestaciones que estallaron en Irán después de que las autoridades anunciaran el 16 de septiembre el fallecimiento de Mahsa, de 22 años, tras ser detenida por "llevar ropa inapropiada" por la policía de la moral, responsable de hacer cumplir el estricto código de vestimenta en la República Islámica.
"Fue a Teherán para visitar a su familia. Podría haber sido yo, o mi hermana, o mis primas", comenta a AFP Sara, seudónimo empleado por cuestions de seguridad por esta mujer de 48 años, de origen iraní y profesora en Francia.
"Ni siquiera era activista, solo una joven tan normal como yo", prosigue.
Según Azadeh Kian, profesor de sociología en la universidad de París Cité y especialista en Irán, "lo inédito en estas manifestaciones es que las mujeres están en primer plano".
"Las mujeres participaron en el movimiento de 2009", recuerda, pero subraya que desde 2017 "los movimientos de protesta tenían como reivindicaciones la crisis económica, el desempleo, el bloqueo político etc... Esta vez se escuchan protestas no solo contra la situación general del país sino también por los derechos de las mujeres. Es un cambio importante", detalla.
En muchos de los videos publicados en las redes sociales, se puede ver a numerosas mujeres quitándose los velos y dejando ver su cabello.
Las mujeres, especialmente en el Kurdistán iraní, "quemaron sus velos como protesta contra los fundamentos ideológicos del régimen islámico. Es muy fuerte", subraya Kian.
- Rumores de violencia -
"No tengo palabras (para explicar lo que siento)", afirma a la AFP Mona (tambien nombre modificado), una investigadora iraní de 40 años. "No logro analizar la situación en este momento, mi cerebro está bloqueado. Muchas personas que conozco están ahora en la cárcel", prosigue.
Con emoción, Sara recuerda haber tenido "mucho miedo" al ser detenida por la policía de la moral cuando tenía unos treinta años y estaba de vacaciones en Irán.
Afirma haber estado en el mismo centro de detención que Mahsa. Sara había sido acusada de "no llevar calcetines" y de tener pantalones "demasiado cortos".
En Irán, las mujeres deben cubrirse el cabello y la policía de la moral también les prohíbe usar abrigos por encima de las rodillas, pantalones ajustados, jeans agujereados o vestimentas de colores brillantes.
Llevada en un minibús al centro de detención, Sara fue conducida a un sótano donde se encontraban otras mujeres. "Estaba aterrorizada porque había oído rumores de violencia", describe.
Su madre finalmente pudo recogerla alrededor de la medianoche, pero tuvo que dejar su documento de identidad, que recuperó después de que Sara siguiese un curso de "corrección de comportamiento" que duró varias horas.
"Desde hace 43 años (y la Revolución Islámica de 1979), hay una acumulación de represión, es como una olla a presión y ahora explotó", subraya Sara.
- Entre rabia y alegría -
En Nueva York, mientras manifestaba el miércoles frente a Naciones Unidas, otra iraní, profesional de la salud y de 44 años, que se presentó con el seudónimo de Fereshteh, dijo que las mujeres en Irán "han prendido fuego a sus velos frente a la policía pues ya no pueden soportar este régimen de locos", dice.
Saeideh Mirzaei, de 38 años, estudiante de doctorado en la universidad de Manitoba, en Canadá, se siente dividida entre "la rabia" y "la alegría".
"Hemos esperado demasiado tiempo (para reaccionar)." Ella co-organizó varias manifestaciones en Winnipeg en los últimos días y promete continuar "mientras la gente esté en las calles en Irán".
Azadeh --otro seudonimo-- de 63 años, se manifestó el martes en Ginebra frente a la sede de las Naciones Unidas. "Sentimos ira y no podemos controlarla", reacciona, conmovida, pensando "en su familia en Irán".
"El velo no debe ser obligatorio, hay que ser libre", se rebela.
B.Torres--AT