-
Al menos cinco muertos en nuevos ataques rusos contra Ucrania
-
León XIV llama en Francia a "perseverar" en la lucha contra las agresiones sexuales
-
"Incidente grave" cerca de una base británica utilizada por la Fuerza Aérea de EEUU
-
Una avalancha en Nepal deja al menos diez alpinistas nepalíes desaparecidos
-
China envía dos pandas gigantes a EEUU
-
Veintisiete muertos en dos tiroteos en Sudáfrica
-
El papa León XIV afronta en Lourdes las agresiones sexuales en la Iglesia
-
Venezuela excarcela a más presos políticos tras cierre de segunda ronda de diálogo con la oposición
-
Cientos de personas acampan en Madrid contra la crisis de la vivienda
-
El Partido Laborista británico llega a su congreso anual con el reto de concretar sus promesas
-
Irán mantiene sus condiciones para la reapertura del estrecho de Ormuz
-
Empieza la Semana de la Moda de París con posibles nuevos cambios entre los creativos
-
Miles marchan en México para exigir respuestas al caso Ayotzinapa 12 años después
-
La diseñadora Louise Trotter se consolida en Bottega Veneta
-
Una multitud protesta en Madrid contra el desahucio de una mujer de 87 años
-
Mike Leigh recibe la Concha de Oro en San Sebastián por su probable último filme
-
Irlanda vota a favor de jugar contra Israel, el arquero Bazunu se niega
-
Rusia acusa a Europa de oponerse a la paz en Ucrania
-
Una multitud marcha en Madrid contra el desahucio de una mujer de 87 años
-
Una fuerte tormenta azota el noreste de Estados Unidos
-
Manchester City: ocho años de investigaciones financieras y sospechas
-
Trump rechaza el plan iraní para reabrir el estrecho de Ormuz
-
La selección de Irlanda decide en una votación jugar contra Israel el domingo
-
Lula prohíbe las apuestas deportivas en línea en Brasil a días de ir a elecciones
-
Irán propone plan para reabrir Ormuz pero Trump aparentemente lo rechaza
-
Russell reina en el caos y se apunta la victoria en Azerbaiyán
-
EEUU y China abrirán un "canal de comunicación" sobre la IA tras la cumbre Trump-Xi
-
León XIV oficia una misa gigante en los Campos Elíseos de París
-
El príncipe Enrique dice que sus hijos están "felices" en su nueva escuela
-
Miles de personas protestan en España contra la gestión del Gobierno de la crisis en Ceuta
-
Asciende a seis el saldo de muertos tras el derrumbe de un edificio en el centro de Atenas
-
El Festival de cine de San Sebastián, a la espera de su Concha de Oro
-
La cadena CNN es excluida de la cobertura de un viaje de Trump
-
Un niño de once años arrasa en los eSports de los Juegos Asiáticos
-
Rescatan y devuelven a España a una mujer víctima de matrimonio forzado en Pakistán
Un castillo en la favela, la obra inacabada del "Gaudí brasileño"
Una loma de Paraisópolis, la segunda mayor favela de Sao Paulo, es el pedestal de la obra de Estevão Silva da Conceição: un pintoresco castillo de geometría irregular que le ha valido a su creador el apodo del "Gaudí brasileño".
La obra de este antiguo jardinero y albañil, de 67 años, construida a lo largo de cuatro décadas en lo que fue su casa, se alza en medio de una empinada cuadra donde se destaca sin grandes esfuerzos gracias a baldosas coloridas y quebradas, platos de cerámica y piedras marrones instaladas en la fachada.
El "Castelinho", como lo llaman en la zona, se ha convertido en una atracción turística del empobrecido barrio por su parecido con el Park Güell, una de las creaciones insignia del arquitecto catalán Antoni Gaudí (1852-1926) en Barcelona.
Pero este brasileño de bigote canoso y hablar pausado, nacido en Santo Estevão, en Bahia (nordeste), no había oído hablar del genio español cuando puso en marcha su creación.
"Hice un trabajo parecido al de Gaudí, sin copiarlo. Hago lo que me sale de la cabeza", dice a la AFP. "No estudié nada y pude hacer una obra de arte (...) Hoy, me siento un artista".
- Viaje a Barcelona -
La semejanza del "Castelinho" con los diseños de Gaudí fue descubierta por un estudiante a principios de siglo.
El cineasta brasileño Sergio Oksman se interesó en la historia y grabó el documental "Gaudí en la favela" (2002), por el cual Silva viajó en 2001 a Barcelona a conocer la obra del célebre artista catalán.
Tras el estreno del filme, el castillo se convirtió en un sitio de visita para locales y extranjeros en Paraisópolis, la favela de más de 100.000 habitantes. La entrada cuesta el equivalente a cinco dólares.
"Me pareció increíble cómo un espacio tan pequeño fue creciendo y creciendo", opina Celly Monteiro Mendes, una visitante llegada de Manaos, en la Amazonía brasileña.
Desde una sala con aires de cueva, esta pianista de 24 años observa asombrada los detalles que hay en cada rincón de la fortaleza, levantada en un predio de sesenta metros cuadrados y de cuatro pisos, con pasajes casi laberínticos y techos bajos erigidos a partir de conocimientos empíricos.
El "Gaudí brasileño" llegó a Sao Paulo en 1977 en busca de un futuro mejor. Desde entonces trabajó en jardinería, albañilería y vigilancia. En 1985, compró el terreno donde se levanta el castillo, también conocido como la Casa de Piedra, y dio rienda suelta a su imaginación.
"Quería tener un jardín, algo diferente. No pensé que se iba a convertir en una obra de arte conocida mundialmente ni parecida a la obra de Gaudí, de lo contrario la habría hecho más alta. La hice para mí, y luego se convirtió en un punto turístico", explica.
- Paisaje desigual -
Al principio, plantó un rosal y construyó una estructura de hierro para sostenerlo, la cual sirvió de base para la calahorra, pero las plantas crecían muy rápido y dejaban muchas hojas que recoger.
Optó entonces por arrancar el matorral y cubrir el hierro con concreto. Añadió piedras en la superficie, para "refrescar el ambiente", y un plato roto que tenía a mano. Los objetos quebrados o de segunda se convirtieron en su sello.
Un sinfín de azulejos, conchas, canicas, botellas y monedas dan relieve a las paredes interiores, decoradas con juguetes de plástico, carritos de metal, tazas, bandejas, animales de lata, carcasas de celulares y teléfonos viejos comprados en bazares o regalados por los visitantes.
A medida que se trepan escaleras estrechas aparecen plantas y se escuchan pájaros cantando. La vista desde la azotea da cuenta de la desigualdad de Sao Paulo: la favela en primer plano; un poco más lejos, imponentes edificios blancos del barrio acomodado de Morumbi.
"No sé si voy a finalizarlo antes de morir; solo Dios lo sabe", sostiene antes de explicar que le queda terminar la terraza.
De lo contrario, su obra quedará inacabada como la basílica de la Sagrada Familia de Gaudí en Barcelona, en construcción desde hace más de 140 años.
P.A.Mendoza--AT