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China endurece controles de calidad y obliga a retirar vehículos defectuosos
Las autoridades chinas han lanzado una campaña anual que obliga a los fabricantes de automóviles a identificar y reportar defectos potenciales de manera preventiva. Esta medida busca elevar los estándares de seguridad en el mercado más grande del mundo, especialmente ante la rápida incorporación de nuevas tecnologías y tras una reciente ola masiva de retiros de vehículos.
China puso en marcha una campaña de un año para elevar los estándares de calidad y seguridad de la industria automotriz, una medida que obligará a los fabricantes a identificar y reportar de manera preventiva posibles defectos en sus vehículos.
Los reguladores chinos ordenaron este jueves a las automotrices presentar planes de retiro cuando detecten fallas durante sus propios procesos de revisión. La iniciativa busca reforzar la supervisión en el mercado automotor más grande del mundo, particularmente ante la incorporación acelerada de nuevas tecnologías.
Como parte del programa, los fabricantes deberán realizar inspecciones integrales de la calidad, confiabilidad y durabilidad de sus productos, además de revisar los procesos de desarrollo, pruebas y validación de nuevas tecnologías tanto dentro de sus organizaciones como entre sus principales proveedores.
Los resultados de estas auditorías deberán ser entregados a las autoridades locales antes de finalizar 2026, de acuerdo con un comunicado conjunto de la Administración Estatal de Regulación del Mercado y los ministerios de Industria, Seguridad Pública y Ecología y Medio Ambiente.
Las empresas también tendrán que presentar oportunamente planes de retiro ante el regulador y realizar campañas voluntarias cuando se identifiquen productos defectuosos. Las autoridades locales, por su parte, deberán reforzar la supervisión y garantizar procesos de validación de seguridad más estrictos antes de que las nuevas tecnologías lleguen a los vehículos.
Uno de los principales focos estará en los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y las funciones relacionadas con la conducción autónoma. Las revisiones también contemplarán seguridad funcional, ciberseguridad, protección de datos, actualizaciones de software, monitoreo de incidentes y capacidad de respuesta ante emergencias.
La decisión llega después de uno de los mayores llamados a revisión de vehículos registrados en China. El pasado 21 de agosto, Tesla y ocho fabricantes chinos de vehículos eléctricos anunciaron correcciones que, en conjunto, afectan a 4.3 millones de unidades, debido a preocupaciones relacionadas con los mecanismos de apertura de emergencia de las puertas.
Las nuevas medidas reflejan una postura cada vez más estricta de China frente a la seguridad automotriz, en un momento en que la industria enfrenta además una desaceleración de la demanda interna.
Después de años de competir mediante una intensa guerra de precios, los fabricantes chinos buscan ahora fortalecer la calidad de sus productos y su competitividad a largo plazo.
En paralelo, la Asociación China de Fabricantes de Automóviles advirtió contra la llamada “competencia irracional”, al considerar que puede afectar la consistencia de producción y la seguridad de los vehículos, además de dificultar el desarrollo de alta calidad del sector.
F.Ramirez--AT